La escuela cumple una función social muy importante en la formación integral de las personas. Educar en el respeto a la diversidad afectivo-sexual forma parte inherente de la formación integral de la infancia, ligada a valores clave como son la igualdad, la pluralidad, la diferencia y el respeto.
Por ello, para facilitar una respuesta unánime que garantice el derecho a la identidad de género, se ponen a la disposición de los centros educativos estas medidas tendentes a guiar las actuaciones en materia organizativa y de respuesta del sistema educativo.